Las primeras 24 horas comiendo manzana

por Diego

Como dije ayer, por fin llegó el tan esperado MacBook a mis manos. No conté muchos detalles porque sólo habían pasado unas horas desde el des-embalaje (¿existe esa palabra?).

Nunca antes había tenido un Mac, pero desde la primera vez que use uno (hace varios años atrás) que quise tener uno, siempre andaba rayando la papa con el tema. Si han usado toda la vida un PC como yo, debo decir que no es nada difícil pasar de Windows a Mac OS; de hecho es muy re fácil, todo intuitivo. Presionas el botón de encendido, llenas las casillas con tus datos y listo. Lo bueno es que tu vas descubriendo sólo como usarlo y si te equivocas hay una forma fácil de solucionar el problema.

Por supuesto lo que más llama la atención del Mac es la cámarita amiga que tiene puesta en la parte superior. Y lo primero que uno hace una vez configurada la cuenta de usuario (unos pocos minutos) es jugar con el photo booth. He acá una pequeña muestra:

¡Qué bocota!

Después de mucha exploración interna, traspaso de información de PC a Mac (Hello, I’m a Mac…), configurar y arreglar la música (que no es poca), una salida terreno y conexión a internet inmediata (de hecho estoy conectado en mi pieza sin cable alguno) puedo decir que estoy contento. Muy contento. No menosprecio a PC ni mucho menos lo miro en menos; ni a él ni a quienes tienen uno. En uno de ellos dí mis primeros pasos computines y últimamente estan saliendo computadores clase 3B (buenos, bonitos y baratos). Mi reclamo es con Microsoft que aún no tiene una versión de MSN para Mac que pueda soportar audio/video. Así, la iSight me servirá sólo para grabar esos videos de oratoria que tengo que hacer para la U, nada más; por ahora.

Recomendación final después de un día de Mac: si puedes cámbiate, no te arrepentirás, te va agustar. Por último, si no te gusta, siempre puedes utilizar Boot Camp.

¿Alguien me puede ayudar a ponerle un nombre al MacBook?