Vuelo de Otoño

por Diego

Siempre me miraste desde lo alto, fríamente, en silencio. Yo nunca me había percatado de esto. De hecho fue al final de tu vida cuando me enteré de tu existencia. Intentaste quedarte arriba, aferrándote con toda la fuerza que tenías.

Pero tu deseo de volar siempre fue más fuerte. Siempre quisiste sentir como el viento cubria tu cuerpo, llevándote a lugares que sólo habías visto en algún sueño pasado.
Te soltaste y de dejaste llevar. Buscabas tocar el cielo y casi lo logras. Pero tu salto sólo duró unos pocos segundos.

Caíste. Suavemente tocaste el suelo y esperaste a la muerte. Gristaste por ayuda, pero ya era demasiado tarde. Pasaron varios días hasta que te encontré. Habías perdido tu color, pero no importaba. Seguías tan bella como la primera vez que viste el brillar el sol.

Te recogí del frío suelo y te llevé conmigo. Ahora puedo ver como sonríes todos los días.

La primera hoja de otoño descansa tranquila en mi casa.