Los Ex-Compañeros me dan Alergia.

por Diego

Otro post rescatado de mi antiguo blog.

Sé que no hay dos vidas iguales y que son distantes los encuentros con gente que mordió y saboreó el mismo polvo que uno, pero ni siquiera las diferencias acumuladas en años sin interacción directa justifican esa ansiedad de los ex “algo” por contarte todo TODO lo que lograron comprar, vender o permutar en ese tiempo.

Mi alergia a los ex compañeros vienen de una vida paralela. De los muchos meses (incluso años) sin verlos para recibir una descarga de fanfarronería de clase media emergente. Y de la ridícula pretensión de creer que porque te conocieron cuando púber, te conocen. Creen saber todo de tí porque estuvieron allí, cuando la marca de zapatillas y el puntaje de la PAA fue algo importante. El viejo mito de que la esencia del hombre no cambia.

Repito: no es odio, es alergia.

Es cruzar apurado la calle o saludar de lejos con cara de “tengo algo muy importante que hacer” cuando uno de ellos aparece. Es una alergia a eso de ponerse al día en un minuto cuando todos ya sabemos que puedes pasar una vida tratando de conocer a quienes tienes más cerca. Yo no creo en fantasmas, pero los ex compañeros lo son. Caminan por un territorio que desconocen como si siempre hubiesen estado ahí. Aparecen entre la masa como un cable a tierra que no pediste, porque todo este tiempo sin ellos el asunto fue justamente despegarse.

Los amigos, ya se sabe, no se hacen naciendo en la misma familia, ni dando las mismas pruebas. Ellos pueden entrar sin golpear. Para eso los elegí y están ahí, como aciertos o errores, da lo mismo. No son distintos a nada que haya elegido antes; pero los ex compañeros si. Ellos son otra cosa, una más de tantas que te tocó ver de cerca sin pedirlo. Y te recordarán todo el tiempo pasado que no quieres recordar.