Debajo de los 40.

por Diego

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Según el último estudio del grupo Adimark y tras cumplirse 18 meses desde que la presidenta Michelle Bachelet asumiera la conducción del gobierno, su aprobación desciende al más bajo nivel del período, 39,1%, cruzando por primera vez hacia bajo la barrera psicológica de los 40 puntos. El nivel de desaprobación se mantiene en 42,7% superior a la aprobación, lo que ya se había producido en el mes anterior.

El efecto Transantiago parece haber golpeado nuevamente al gobierno. En efecto, se observa que la aprobación al gobierno cae en Agosto fundamentalmente en Santiago, que ahora aparece nuevamente más negativo que las regiones. Una evidencia adicional es que la evaluación de la gestión del Transantiago cae a su nivel más bajo (9%) y la percepción que se tiene del trabajo llevado a cabo por el ministro René Cortázar, ahora está en el peor nivel en los 5 meses que lleva en el cargo (17%). Cabe recordar que a mediados de Agosto se produjo un nuevo colapso del sistema de transporte, y hacia fines de mes indignados usuarios se tomaran las calles protestando por la baja frecuencia de los buses. Asimismo, el mes estuvo marcado por las declaraciones en el Congreso de autoridades de gobierno que deslindaron responsabilidades en el problema del transporte público.

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En los únicos aspectos donde el gobierno sale ganando es en los sectores de Educación y Relaciones Exteriores. Mientras en el primer tema un 43.7% de la ciudadanía aprueba su manejo, en el segundo un 52.9% lo hace. Tampoco es mucho el margen de aprobación.

Pero ¿qué significa todo esto? Simplemente dos cosas. Primero, que la gente ya se está cansando de excusas, de promesas incumplidas y de vivir en un país que no avanzar nunca hacia ningún lugar. Y segundo, que los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (“La Concertación” a secas para los amigos) vienen en baja desde hace un tiempo, quizás desde la segunda mitad del gobierno de Ricardo Lagos. Si, es cierto que durante el gobierno predecesor se vivió una cierta “bonanza” donde todo parecía ir por buen camino, pero no pueden quedarse dormidos en los laureles. Si la señora Bachelet dice tener los pantalones para poder llevar las riendas del Estado, creo que es hora de que lo demuestre. No tanto para subir en las encuestas, sino para poder terminar de buena manera su corto gobierno, con una buena apreciación de los ciudadanos y, quien sabe, una buena base para la llegada de un nuevo gobierno de la Concertación.

Como dijo Joe Pino, eso opino.