Virgen Veraniega.

por Diego

Anoche la Virgen se bajó del cerro. En serio. Miré hacia donde siempre se encuentra, iluminada por esos bellos colores y no estaba. Había desaparecido, como si el viento se la hubiese llevado lejos.

Entonces me puse a pensar que quizás se aburrió de nosotros, se aburrió de la delincuencia, la desidia, el ruido, la contaminación… todas esas cosas que lo único que provocan son stress, rabia y que saca lo peor de cada uno de los habitantes de esta ciudad.

O quizás se tomó esas merecidas vacaciones que tanto debe haber estado esperando. Debió haber tomado un bus para irse a la playa, descansar, sentir la arena entre los dedos, incluso disfrutar de ese mar que tranquilo te baña. O al campo. Qué se yo, la cosa es que anoche la Virgen no estaba en el cerro.

Esta mañana desperté y lo primero que atiné a hacer fue mirar hacia el cerro. Y ahí estaba la Virgen, donde siempre, mirando la ciudad y cuidándonos a todos. Esta noche puedo dormir más tranquilo.