Palabras en la Micro #7

por Diego

El niño se sube al metro de la mano de su mamá. Apenas se ha subido a “la culebra urbana” se queda mirando al hombre que lleva sus brazos descubiertos, mostrando al mundo el arte que lleva impreso en su piel. Pasan 2 estaciones y el niño no puede quitar su vista de esos tatuajes. No se aguanta las ganas y pregunta:

– Niño: oye ¿cuantas papas fritas te compraste para tener esos tatuajes? Es que son super bonitos, yo quiero de esos.

El hombre sólo sonríe y le promete que cuando sea más grande podrá tener uno de los tatuajes que lleva. El niño ya debe estar deseando crecer. Yo pido en silencio que nunca pierda la inocencia.