Consejos.

por Diego

Cuando iba en el colegio solía ser uno de los más callados de mi curso. No es que no tuviera amigos o algo así, es sólo que me gustaba observar a mis compañeros hacer sus estupideces cosas. Lo que si me llamaba la atención es que, a pesar de no conversar mucho con esa gente que alguna vez llamé compañeros, muchas veces recurrían a mi para que los ayudara por medio de algún consejo. Unas palabras que pudieran sacarlos de un problema, una forma de darles valor para lograr eso que tanto anhelaban.

No recuerdo muy bien de donde sacaba esa “sabiduría” que mis amigos (?) agradecían; quizás fueron las horas de pasar escuchando música que nadie más oía, o fue la televisión con la que me crié cuando era niño, pero siempre parecía tener la palabra correcta, la frase que ellos necesitaban escuchar. En el presente sigo haciendo mi papel de “consejero” con mis amigos (verdaderos amigos) y al parecer sigo haciéndolo bien, me siguen dando las gracias por las palabras. De hecho me tiran demasiadas flores, como si fuera un gran gurú o algo así. Yo les digo que sólo soy un hombre que esta viviendo, igual que ellos.

Lo irónico es que nunca he podido seguir mis propios consejos; debe ser porque siempre es más fácil ver el problema con otros ojos. Igual sería divertido poder recurrir a mi mismo cuando tuviera un problema. ¿Qué me diría?