Pasado, Presente y Futuro de un Blog con Altas y Bajas

por Diego

Cuando comencé a escribir en un blog, por allá en junio de 2004, no sabía que esperar de todo esto. No tenía idea de que debía escribir ni como debía hacerlo. Comencé haciendo lo típico y ese blog se transformo en el depositario de mi vida diaria. A medida que pasaban los meses se fue transformando en un lugar donde escribía cualquier tontería que se pasaba por la cabeza. Ese fue el pasado.

Con los años cambié el diseño, la forma de escribir y el contenido. Pero un blog se alimenta de las visitas y comentarios que hacen los otros. No importa cual sea, esa es la esencia del blog; uno escribe para que los demás lo lean. Y si dejan un comentario, significa que la persona se dio el tiempo de leer, entender y pensar en una respuesta. Ahí es cuando el blog cumple su objetivo, en la interactividad del bloguero con el lector.

Y, aunque mi primer blog no tenía ni 3 mil visitas, El Ascensor: un blog que relata una vida con altas y bajas (o por lo menos eso intenta), ha llegado a la modesta suma de 100.000 visitas. No es mucho, pero es una marca personal que esperaba lograr antes de fin de año. Ese es el presente.

Lo que quiero decir es… gracias. Gracias por darse el tiempo de leer las cosas que dejo plasmadas acá, gracias por darse el tiempo de dejar un comentario, por muy pequeño que sea. Gracias por entrar a este sitio, aunque sólo vea al Domo-Kun que quiere matar gatitos.

¿Y que se viene ahora? Simplemente no lo sé. Lo único cierto acerca del futuro es que aún no está escrito, éste se hace en el camino. Pero les puedo prometer que, si ustedes siguen visitando mi blog, yo seguiré escribiendo. Ese es el futuro.