La Bomba y el Niño

por Diego

Una vez escuché que hay dos clases de personas en este mundo: aquellos que tienen problemas, y aquellos que enfrentan sus problemas. Los primeros no suelen durar mucho en este mundo, mientras que los segundos son los que mueven el mundo.

No ha sido fácil enfrentar mis problemas, no tanto por que no pueda enfrentarlos, sino porque siempre he necesitado un impulso inicial que me lleve a resolverlos. Desde chico que ha sido así. Pero hoy siento que he crecido, he madurado un poco más. Me senté y dije lo que tenía que decir. Fue como una bomba cayendo desde un avión a más de 30.000 pies de altura, esperando hacer estallar a un pequeño niño, lleno de sueños y toda la vida por delante. Pero la bomba cayó al lado y ahí se quedó. El niño la vio, dio media vuelta y se fue sonriendo.

Hay que saltar al vacío” suele decir un buen amigo mío. Hoy salté al vacío… y caí de pie. Hoy caí esperando que la bomba acabara conmigo. Pero aquí estoy escribiendo, con una pequeña sonrisa en la cara y preparado para cualquier cosa que pueda pasar. Desde hoy soy invencible y no hay nada que no pueda hacer.