Sonrisa Subterránea

por Diego

A él le gustaron sus delicados labios, sus anteojos de marco grueso rojo y sus audífonos. A ella le encantaron sus ojos, sus zapatillas blancas y su chaqueta. Cruzaron miradas durante todo el camino y aunque mucha gente se puso entre ellos, siempre encontraron una forma de mantener el contacto visual. Cuando las puertas se abrieron, ella se bajó, pero antes de salir le regaló una sonrisa.

Próxima detención Estación Tobalaba, combinación con línea 4.