Pensando en Movimiento

por Diego

Ahora que trabajo (por si usted no lo sabía, ahora lo sabe) tengo que levantarme temprano, lo que significa más horas despierto durante el día. Esto se traduce en que tengo más tiempo para pensar las tonteras y no tonteras de siempre. Y me he dado cuenta que en el metro, mientras la tierra se mueve (ups!) sin que yo me mueva y al ritmo de la música que suena en mis audífonos, es cuando más pienso.

Por ejemplo, el otro día me preguntaba cómo funcionaba la promoción de McDonalds de Big Mac a $850. Según leí la promoción dura “hasta agotar stock”, pero si se preparan miles de Big Mac cada día ¿cómo se puede acabar la promoción? ¿es que acaso hay desabastecimiento de Big Macs? ¿Es hora de temer lo peor? (No, lo peor ya pasó).

Otra de las cosas que pensaba, y que cae en la categoría de “no tontera”, es sobre una extraña situación en la que (según parece) me encuentro. No puedo dar muchos detalles al respecto porque ni siquiera yo sé muy bien lo que sucede. Sólo puedo decir que me acerco hacia el límite de algo y no sé si debo cruzarlo. Durante mi recorrido hacia la oficina veo las caras de la gente y entre el sueño, la lectura y las conversaciones de los demás pasajeros, me pregunto si habrá uno de ellos que este pasando (o haya pasado) por la misma situación que yo. Si fuese así podría darme uno o dos consejos sobre como actuar.

Como sea, este post era para darle más actividad al blog, para desahogarme un poco y para poder decirles que estoy trabajando. Ya contaré más detalles sobre eso más adelante.