Sacapuntas

por Diego

¿Se acuerdan cuando tenían un lápiz de madera nuevo, sin punta? ¿Y entonces tomaban el sacapuntas y comenzaban a cambiar la forma del lápiz y éste quedaba con punta? Se veía elegante, listo para ser usado. Y uno se sentía poderoso, porque habías mutado la forma del lápiz a voluntad, habías hecho un cambio radical en la materia porque así lo quisiste.

Esas cosas que piensa y disfruta uno siendo adulto, cuando las debería haber pensado y disfrutado siendo niño.